Mi Transformación COVID19 y versión 2020 del Framework CYNEFIN


Escrito por Ingrid Astiz Agile Coach especializada

en cambio cultural

y comunicación interna. Hace unos años empecé mi “transformación digital” que me llevó a mudarme a Barcelona en el 2018; en estos meses estoy transitando mi “transformación COVID19” que no sé dónde me llevará. Por un lado, encuentro difícil escribir sobre una transformación en curso, y por otro lado, no quiero esperar a entender y conceptualizar lo que me sucede porque no sé si llegaré a poder “explicarlo” en algún momento. Ya que no puedo explicar, lo que voy a hacer es relatar usando de referencia el Framework CYNEFIN versión 2020, que está siendo usado para pensar y decidir qué hacer en estos tiempos de pandemia.




Hace unos años lo uso en la etapa de comprensión y definición de un problema a resolver, y me ayuda a decidir cómo abordar ese problema, con qué metodologías y prácticas.


  • Si identifico que el problema tiene partes donde las causas y los efectos pueden ser descubiertos, hay dos opciones: “Claro” es cuando hay una solución obvia, una mejor práctica evidente (ejemplos, no toser encima de la gente, lavarse las manos), y “Complicado“ cuando necesito llamar a un experto en el tema o ponerme a investigarlo, y elegir entre buenas prácticas (un ejemplo, si tuviese síntomas de COVID19 iría a un centro de salud).


  • En cambio, cuando las causas y efectos no pueden ser deducidos a priori, sino a través de una comprensión retrospectiva, o no podemos llegar a certezas pero sí a algunos aprendizajes y nuevos experimentos que nos permitan avanzar de forma no-linear, está el dominio de lo “Complejo” donde allí suelo usar metodologías ágiles. Por ejemplo, estuve haciendo nuevos acuerdos tanto en distribución de espacios en mi casa como con mi principal cliente, y tenemos experimentos en curso para ver cómo nos vamos adaptando y encontrando mejores formas de trabajar en remoto sin perder la creatividad.


  • Luego, está el dominio de lo “Caótico”, que por suerte hace tiempo que no me lo cruzo… el framework dice que hay que actuar para restablecer el orden aún sin haber entendido qué está sucediendo. En mis recuerdos de estar al borde de un accidente o en una situación que he interpretado como caótica, mi reacción ha sido la inmovilidad y pedir ayuda a Dios, cuando en situaciones normales tengo personalidad proactiva y soy agnóstica. Con la pandemia en España no veo riesgos de una situación caótica, pero sí entiendo que lo está siendo para personas en situación de vulnerabilidad extrema, sin acceso a sistemas de salud ni de cubrir necesidades básicas. Esto me produce mucha tristeza, y por ahora no estoy haciendo nada al respecto.



En este contexto particular del COVID19 ha cobrado más protagonismo el quinto dominio, que está en el centro, “Aporía / Confusión”. La parte de la Confusión creo que la hemos vivido todos, en diferentes momentos y en diferentes formas, pero la podemos reconocer con facilidad. En cambio, la parte de la Aporía es difícil de transmitir. La explicación del diccionario no me ayuda: “Paradoja o dificultad lógica insuperable”, entonces busco por otros lados y recuerdo la práctica de los monjes zen de dar un Koan a sus discípulos. Esta práctica tiene un momento de enfrentamiento con una contradicción, que desde el pensamiento lineal-lógico no puede ser resuelta, y que por lo tanto el discípulo que genuinamente desea resolverlo cambia su punto de vista, hasta desarrollar una mayor conciencia donde esa contradicción es superada. Por mi lado, las veces que he leído Koans no he entendido ninguno y no me han producido ningún efecto de conciencia, y hasta me han parecido tontos. Según lo que entendí para que un Koan tenga efecto te lo tiene que dar tu maestro que te conoce muy bien, en el momento justo, de la forma apropiada. He seguido unos años a un maestro de la India del cual aprendí mucho, y entre otras cosas me ayudó a darme cuenta que no es necesario tener un guía espiritual, sino desarrollar la capacidad de tomar algunos Koans que la vida nos ofrece continuamente y usarlo como estímulo para evolucionar. Creo que el COVID19 es como un gran Koan para la humanidad, lo podemos usar para nuestro proceso de transformación o dejarlo pasar. En mi caso intenté las primeras semanas de cuarentena dejarlo pasar: me esforcé en seguir trabajando igual, seguir pensando más o menos igual, y sobre todo intenté seguir siendo más o menos la misma. Bueno… fracasé: el Koan COVID19 me partió al medio.


Estoy en transformación, por momentos percibo mi mente agitada, en un brainstorming, hay juicios que tenía que dejaron de tener sentido, han mentiras que me contaba que se están desarmando; por momentos siento angustia, miedo, preocupación, tristeza. Y en otros momentos vislumbro nuevas claridades, que me llenan de esperanza, entusiasmo, energía para poder cuestionarme, reaprender, reinventarme. Si bien no tengo las ideas claras siento este impulso de compartir porque hay mucho de este cambio que creo que es colectivo, que muchos lo estamos transitando hacia una misma dirección, y que de alguna manera necesitamos estar en contacto y crear redes de colaboración.



Escrito por Ingrid Astiz Agile Coach especializada

en cambio cultural y comunicación interna.



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